sábado, 28 de enero de 2012

Cómo controlar al personal en una empresa

Hoy en día, las grandes compañías han reemplazado el método de fichaje con tarjetas por los relojes con lector de huellas digital para un mayor control de acceso de su personal. Este lector reconoce las impresiones que se realizan al poner en contacto sobre una superficie las crestas papilares, es decir, las glándulas de secreción de sudor ubicadas en la dermis, de un dedo de la mano. La finalidad de esta tecnología del lector de huellas aparece al querer identificar con exactitud a una única persona, certificando la autenticidad de la misma utilizando este dispositivo electrónico que registra la huella digital y un programa que la constata.

Con el lector de huellas dactilares de inmediato se hace pública la biometría, el estudio de los métodos automáticos de identificación de personas basado en características físicas o conductuales, como por ejemplo las huellas de los dedos, las venas de la mano, el iris del ojo y demás.

Los recientes avances en el lector de huellas digital han hecho posible que se incremente la seguridad de los datos obtenidos a partir de logaritmos nuevos, ayudando a que las compañías tengan un pormenorizado control de acceso y control horario de sus empleados.

Los empleadores, supervisores o recepcionistas, de esta manera tienen un control horario preciso sobre los ingresos y los egresos, erradicando las posibilidades de discusión o convencimiento sobre terceros por parte del empleado en falta.

Este sistema no sólo posibilita un mayor control horario sobre las rutinas laborales sino que también posibilita un aficaz control de acceso, vigilando las entradas y las salidas a zonas restringidas de la empresa, contribuyendo con su seguridad en todo sentido, programando por ejemplo, un esquema para controlar las visitas y hasta los vehículos que arriben al establecimiento.

Diez habilidades relacionales para ejercer un buen liderazgo

Una persona se convierte en un buen líder porque posee la capacidad de atraer y relacionarse con sus semejantes. Para destacarse dentro del área de las relaciones públicas y establecer una buena comunicación con su equipo de trabajo, tienes que tener en cuenta varios puntos:

1- La disponibilidad. El líder tiene que estar en contacto con la gente. Es una cualidad donde se destaca la capacidad de reconocer cuales son las necesidades del grupo y responder a ellas de manera rápida en el momento adecuado.

2- Establecer relaciones equilibradas. Dentro de un ambiente laboral es fundamental que el líder genere armonía entre los integrantes del grupo, ya que esto brindará la posibilidad de que los miembros tengan la oportunidad de ser más creativos e interactúen entre ellos. Un buen líder tratara de alejar las situaciones de conflicto, y cuando éstas se presenten, tendrá que negociar para que la armonía reine en el ambiente.

3- La accesibilidad. Un buen líder tiene que ser una persona accesible y siempre dejar abierta la posibilidad de escuchar otras posturas. Mantener una postura de honestidad frente a los demás, esto será valorado por sus seguidores.

4- Usar de manera adecuada la posición de autoridad. Debe primar la sensibilidad antes que el autoritarismo. El mal uso de la autoridad es siempre un síntoma de falta de conocimiento en el ejercicio consciente de las normas del respeto al ser humano. Un buen líder nunca usará su autoridad para satisfacer sus propias necesidades ni controlar a su equipo. El éxito del líder solo se apreciará cuando utilice la sabiduría y el respeto, adecuándose a las circunstancias que debe afrontar diariamente.

5- La confidencialidad. Los buenos líderes saben escuchar a los miembros de su equipo, pero nunca comentan lo que esa persona les confió. Respetan la confianza que el otro depósito en él. La discreción y la confidencialidad, son dos cualidades que hacen a la grandeza de una excelente persona.

6- Se motiva a sí mismo. Establece metas, y las utiliza para motivarse a seguir adelante. Saben cuán importante es desarrollarse en el aspecto personal como en el profesional. Permanentemente actualizan sus conocimientos, buscando aplicar las últimas técnicas en el campo en el que se desenvuelven. Pero también saben motivar a su equipo para que alcancen las metas que se han propuesto.

7- Saben brindar apoyo a su grupo. Tienen la capacidad de dar sostén emocional a aquellas personas que lo necesitan. Son conscientes de que ellos son responsables de que su grupo siga sus metas, y cuando pierden su rumbo, es quien debe darle la orientación y el apoyo para que revean sus conductas. Reconocen la importancia que tiene darles aliento, confianza y reconocimiento a los trabajos que están bien realizados.

8- Mantienen la motivación y el espíritu de equipo. Un buen líder proporciona el incentivo que necesitan y motiva a su grupo para su rendimiento sea alto y obtengan el resultado que se establecieron desde el inicio.

9- Establecer una buena comunicación. El líder debe comunicarse constantemente con su equipo, es fundamental que sepa relacionarse con sus empleados, eso hará que los objetivos establecidos lleguen correctamente a quienes son los interesados en que el proyecto salga adelante.

10- Comprender la dinámica del equipo. El líder debe comprende la fuerza que posee cada miembro, ellos son la parte fundamental para que el líder llegue a donde está. Debe minimizar los conflictos e incrementar la armonía entre ellos. El líder crea un buen sentido de la unidad entre sus miembros. Son expertos en equilibrar las relaciones, incentivando las fortalezas y transformando las debilidades en una oportunidad para el aprendizaje, obteniendo mejores resultados.

Los beneficios de tener trabajadores motivados

En nuestro país, según la Encuesta Laboral 2008, se estima que un 45% de las empresas entregan beneficios a sus empleados con el fin de mejorar las condiciones laborales, y así mejorar la productividad.

“El desafío hoy está en crear una política de beneficios que se ajuste a las características de la empresa y que genere buenos resultados en el mediano plazo, más allá de implementar incentivos de manera aislada y sin una estrategia global”, asegura Thierry Guihard, director general de Sodexo Soluciones de Motivación.

Los incentivos

La diversidad de propuestas es variada y numerosa, pues, según Guihard, “es fundamental que las empresas se preocupen por satisfacer las necesidades básicas de las personas y les permitan desarrollar su potencial, a través del cumplimiento de los objetivos corporativos”. Por eso, en cuanto a beneficios para los empleados, Sodexo Soluciones de Motivación entrega aportes en alimentación a través de los Cheque Restaurant, y en bienestar a través de Párvulo Pass y su sistema de sala cuna.

En cuanto a incentivos y reconocimientos, existe Regalo Pass para motivar y premiar a los empleados en cumpleaños, concursos de ventas, nacimientos, fiestas patrias y Navidad; y ReconoSER, servicio diseñado para que los jefes aprendan a reconocer las labores bien realizadas de sus colaboradores.

Finalmente, para contribuir al bienestar laboral, está Farmacia Pass que permite a los organismos públicos adquirir los medicamentos y accesorios médicos que necesita para su institución; Uniforme Pass el cual ayuda a hacer las compras de vestuario y calzado para los trabajadores; y Móvil Pass, servicio de transporte por radio taxis ejecutivos, que permite el control online del gasto, promoviendo ahorros de hasta el 30%.

Asimismo, y sabiendo que el final de año resulta ser el periodo más extenuante de la temporada, Sodexo Soluciones de Motivación realiza una fiesta de fin de años, e implementa un horario de verano que permite a sus trabajadores salir más temprano y compartir más con sus familias.

“El sello que caracteriza a nuestra compañía es la preocupación y el cuidado que tenemos por nuestros colaboradores, clientes y beneficiarios. Entregamos soluciones innovadoras, tenemos una gran experiencia de servicio alrededor del mundo, excelencia operativa y redes personalizadas, lo que nos hace una empresa única en el mercado”, concluye Thierry Guihard.

5 Claves para el desarrollo de la empresa familiar

“Debemos partir en este debate de un concepto básico: una empresa familiar, entendiendo por tal, aquella entidad que se encuentra bajo el control, ejercido al menos durante dos generaciones, de una o varias familias.

Considero interesante para motivar el inicio de este debate, presentarles los que según mi experiencia constituyen algunas debilidades que se localizan en la gestión de las empresas familiares:

1) El descuido en la IMAGEN CORPORATIVA.

Por lo general, este concepto siempre ha estado ligado mucho más en la vía de un gasto, que en una inversión. Muchas veces, se piensa que el fomentar la imagen Corporativa, se trata de grandes desembolsos de dinero, haciendo publicidad en Medios como Prensa, Radio o Televisión.

La realidad, es que existen muchas vías de publicitarse a través del cuidado de: papelería (cartas, hojas, sobres, tarjetas de visita, carpetas de oferta), rotulación de vehículos, uniformes, webs, etc. Que no solo transmiten una imagen profesional, seria y competitiva de la compañía, sino ayudan a fomentar el corporativismo de los empleados, así como la ilusión en escenarios de futuro.

Todos estos conceptos, tienen un coste muy absorbible en la cuenta de explotaciones, y suele ser un factor que se descuida en las empresas familiares.

2) La estructuración del ORGANIGRAMA.

En lo concerniente a la línea de mando, suele estar concentrada en una sola persona. Hay poca claridad en la estructura intermedia, y casi siempre se palpa falta de tomas de decisiones por este tipo de mandos. Esto viene dado por la costumbre de no delegar, ni motivar la toma de decisiones entre nuestros Jefes de Departamento; haciendo que el engranaje de la compañía sea lento ante cualquier cambio que marque el mercado.

Con el tiempo, aquellas personas que ocupan Jefaturas, que en su día fueron seleccionadas porque viven para la empresa, ante su escasa capacidad de decisión, se dedican a vivir de ella; filtrando información de sus subordinados, y erradicando cualquier posible iniciativa.

Un directivo vale tanto como el equipo del que se hace rodear, hay qucuidar muy bien la configuración de los eslabones intermedios de un organigrama, estableciendo Objetivos, dentro de un plan de acción con ilusión y confianza.

3) Dirigir por OBJETIVOS Y RESULTADOS.

Es frecuente la no comunicación a los empleados, sobre cuál es la dirección que está tomando la compañía, y mucho menos los resultados de esta. Al no integrar al personal en los resultados, se entra en un hábito de trabajo donde se toman decisiones sin tener en cuenta los datos. Es muy importante que la Gerencia marque a sus jefaturas cuales son los ratios que deben trabajar, y que afectan directamente en la cuenta de explotaciones. Para ello, es imprescindible que tengan acceso a la parte de contabilidad que directamente les afecta. Por lo tanto, es necesario marcar objetivos basados
en ratios cuantificables y a ser posible medidos por contabilidad, estos son las variables que pueden ayudarnos para aplicar comisiones para la motivación mensual, o como mucho semestral.

4) Marcar claramente las POLÍTICAS DE EMPRESA Y EL CÓDIGO ÉTICO.

Un error que frecuentemente cometemos, es pretender que en un corto espacio de tiempo, aquellas últimas contrataciones que se han realizado, entiendan y apliquen todos los procedimientos de una compañía, sin tan siquiera haber tomado tiempo en explicarlas. Por culpa, claro está, del día a día de la empresa.

Para una buena integración del colaborador, es importante tener redactado cual es el Código Ético de la empresa, además de las Políticas marcadas por la dirección en lo referente a Políticas de Cobros, de Pago, de trato con proveedores, de atendimiento al cliente, etc. Teniendo estos factores redactados y al acceso de todos, permite una más
rápida incorporación y rentabilización de las personas.

5) PLANES DE FORMACIÓN.

Muchas veces, se confunde el concepto de profesionalización con la incorporación de profesionales del exterior. Para involucrar al personal, y mostrar posibles escenarios de futuro, es imprescindible invertir en su formación, consiguiendo no solo personal más eficaz, sino eficiente. Abriendo las puertas de la motivación con la posibilidad de la promoción interna. Invirtiendo en formación y promoción interna, se mejora los ratios de rotación del personal, la rentabilidad por persona, y la lealtad de la misma.

En definitiva, creo que las empresas familiares en las que hay unidad, compromiso y profesionalidad en el ámbito de la familia, son más rentables y longevas que el resto de las empresas, sean familiares o no familiares.

viernes, 27 de enero de 2012

Planificación Estratégica para las Empresa Familiar: Ritmo, la clave del Éxito

Algunas empresas familiares formulan un plan estratégico y lo convierten en un documento frío que nada aporta en la ejecución. La inconsistencia entre las directrices de la familia, la gestión diaria, y la dirección estratégica aparece inmediatamente. En este tipo de empresas quizás seria mejor y menos dañino no tener un plan estratégico.

Existen planes estratégicos tremendamente complicados, con visiones y misiones que no generan un compromiso compartido (familia-organización) y con estrategias grandilocuentes imposibles de ejecutar, olvidando que estrategia que no se implementa en el día a día de la gestión, es una formulación inútil.

Se debe definir un propósito o sea una misión, tener unas metas a largo plazo, acordes con una visión y unos indicadores estratégicos que conduzcan a lograr las metas.

En una ocasión, fui invitado por una importante empresas familiares para ser miembro de su Junta directiva y me advirtieron, que ellos orientaban el desempeño de su compañía con una metodología denominada la “Planificación Estratégica en una Página”, la cual se soporta en aplicar en la práctica los denominados “ Hábitos de Rockefeller”, como sabemos éste es un grupo de origen familiar.

Con la curiosidad propia, de quien esta frente a una nueva experiencia profundice en los elementos de esta nueva metodología. Encontré que como en otras metodologías, es necesario definir, entender y alinear los valores y creencias de la familia, de manera paralela con los de la organización. Se debe definir un propósito o sea una misión, tener unas metas a largo plazo, acordes con una visión y unos indicadores estratégicos que conduzcan a lograr esas metas. Además, que estas deben ser priorizadas con horizontes de tiempo e indicadores de resultados claramente establecidos, con tareas y responsables que aseguren el logro de los grandes objetivos del plan.

Hasta aquí, nada parecía novedoso…, Sin embargo cuando se entra en la ejecución de la metodología se empiezan a encontrar las diferencias, resumidas en cuatro pilares fundamentales:

PRIORIDADES
El proceso se centra en definir prioridades que conduzcan a un foco estratégico. El foco estratégico es el eje conductor e integrador de la gestión. El papel del Gobierno Familiar y Empresarial, es asegurarse que se mantenga el foco en las prioridades definidas en el plan estratégico y en su logro.

Estas prioridades se revisan, periódicamente, frente a las dinámicas del entorno y de la competencia y si es necesario se ajusten proactivamente, pero sin perder el rumbo.

Por ello, toda Junta Directiva de una EF con el “input” del Consejo de Familia se inicia con éste análisis como marco de referencia para la evaluación del desempeño de la empresa en un período determinado.

Esta que parece una practica obvia, no es parte de la cultura de gestión de muchas EF grandes y pequeñas. La ausencia de ésta reflexión estratégica conduce en muchas oportunidades a la perdida de rumbo, a la improvisación, y finalmente a una reacción inadecuada frente a las realidades del entorno y de la competencia.

El papel del Gobierno Familiar y Empresarial, es asegurarse que se mantenga el foco en las prioridades definidas en el plan estratégico y en su logro.

PARTICIPACION
El proceso de planeación estratégica debe ser “Top-Down”, sin embargo cada nivel organizacional participa activamente en definir su plan estratégico en una página.

Como resultado el Presidente de la Compañía en una página tiene su plan estratégico con objetivos y metas claramente definidas y aprobadas por la Junta Directiva.

De allí, en cascada, cada miembro del equipo directivo, Vicepresidentes, jefes de división, supervisores, e inclusive cada miembro del nivel operativo, tiene su plan estratégico en una página.

Este nivel de despliegue asegura el alineamiento estratégico de arriba – abajo- arriba, existe claridad de objetivos en cada nivel, cada quien sabe que hacer para apuntar al foco estratégico de la compañía, genera claras reglas de juego para medir el desempeño individual, y lo mas importante crea una visión compartida integral de toda la organización.

Es entonces cuando se empiezan a plasmar en la operación diaria del negocio, los lineamientos que la familia alguna vez manifestó.

MEDICION
El modelo se soporta en indicadores de gestión acordados y acogidos por cada nivel de la organización, desprendidos claro está por el Consejo Familiar, el cuál decide el nivel de riesgo y de retorno esperado por la familia, con posterior aval de la Junta Directiva.

Medir es una obsesión dentro del modelo. Toda afirmación, resultado o limitación en el logro de los objetivos debe ser soportada por hechos y datos. El fue qué, tiene muy poca cabida. Los hechos abren camino a soluciones realistas, a emprender acciones de mejoramiento continuo. Esta cultura, así entendida, excluye la búsqueda de culpables, en cambio permite asumir responsabilidades, definir acciones tanto frente a los logros alcanzados como en los que no obtenidos, le dan transparencia al proceso, y permite tomar acciones ausentes de personalismos o justificaciones defensivas.

Todos buscan las mismas metas, los indicadores basados en hechos y datos definen la línea de base para ejecutar acciones que permitan a la compañía enfocarse en el logro del Foco estratégico definido.

RITMO… RITMO…RITMO
Quizás uno de los hábitos más importantes, en la manera de gerenciar y dirigir el grupo familiar Rockefeller, fue el ritmo. Y qué significa ritmo?, monitoria y seguimiento disciplinado a la ejecución del Plan Estratégico.

Cada tres meses el directorio revisó y evaluó la ejecución del plan estratégico, cada dos meses lo hicieron las unidades de negocios, mensualmente las diferentes áreas de la organización, semanalmente y aún diariamente las unidades operativas. Anualmente se revisa y ajusta la ejecución del plan Estratégico de la compañía.

Las empresas familiares que adquieren ritmo, lo hacen en forma disciplinada y constante.

Cuando uno reflexiona sobre la experiencia como facilitador de procesos estratégicos encuentra aquí la gran debilidad en este tipo de empresas: La ejecución del plan estratégico se revisa esporádicamente o es parte de los “asuntos varios” de muchas juntas directivas. Cuando se planea un seguimiento, se cancela o se pospone con mucha facilidad pues no es la prioridad. Se pasan grandes períodos de tiempo sin que nadie sepa del plan estratégico y de pronto aparece una reunión de fin de año para realizar esta revisión.

Quizás valga la pena aquí, invitar a la reflexión de las familias empresarias sobre el ritmo de sus organizaciones. Muchas posiblemente tienen planes estratégicos, pero: ¿Cuántas tienen un plan de seguimiento con cronogramas claramente definidos para realizar esta monitoria?, ¿Cuántas lo cumplen disciplinadamente?, ¿Existe un plan B para aquellas sesiones que deban aplazarse por fuerza mayor?, ¿Conocen los miembros participantes en el proceso estratégico, estos cronogramas?, ¿Existe en su organización normas o políticas que induzcan al cumplimiento de estos cronogramas?, ¿Es el seguimiento una prioridad estratégica en su empresa?, ¿Existe el compromiso gerencial con este seguimiento que al final es un elemento de su cultura organizacional?.

Señor Empresario familiar: Crear una cultura soportada en un pensamiento estratégico requiere de una metodología y una disciplina que logre alinear la organización con la estrategia y con los resultados. Ésto se llama RITMO!!!