martes, 13 de noviembre de 2012

Combatiendo el clima organizacional






En tiempos como los que vivimos, más que nunca, el capital humano es lo primero. Por ello debemos dedicar suficiente tiempo para comprender, a partir de sus reacciones, aquellas cosas que le importan y comprometen más. Anticiparse a los hechos, ser calculador, medir las consecuencias y comunicando proactivamente y, sobre todo, aprendiendo a ser flexibles a los cambios de planes y prioridades que ellos exigen nos llevara al éxito. Esto requiere de gerentes que deben ser líderes en la organización, con una importante inversión de tiempo en formación y entrenamiento.
El verdadero líder no tiene excusas para dejar de guiar la empresa en la adversidad y la incertidumbre. Hay que abrir espacios para escuchar, tiempo para intercambiar, comprender y actuar, conectarse permanentemente con el mundo interior que nutre la cultura de la empresa y que le permite una identidad única y bien diferenciada.
Hacerlo tarde puede significar el fracaso. Sin embargo la comunicación sola, no resuelve problemas de organización, la organización se resuelve con buena gerencia y la comunicación estratégica es una herramienta al servicio del buen gerente. Solo con buena comunicación interna, podemos desarrollar apropiadamente nuestros planes de empresa.
Cultura organizacional
Cuando hablamos de cultura organizacional nos referimos al conjunto de valores, necesidades, expectativas, creencias, políticas y normas aceptadas y practicadas por una organización.
Se denomina cultura organizacional al modo de vida propio que cada organización desarrolla en sus miembros. La cultura de una organización no es estática, sino que experimenta alteraciones con el transcurso del tiempo, dependiendo de las condiciones internas y externas. Algunas organizaciones logran renovar constantemente su cultura manteniendo su integridad y su personalidad. Cambiar la estructura organizacional no es suficiente para cambiar una organización. La única manera viable de cambiarla es cambiar su cultura, es decir, los sistemas en los cuales las personas viven y trabajan. Para que las organizaciones puedan sobrevivir y desarrollarse y para que exista la renovación y la revitalización, debe cambiarse la cultura organizacional.
Además de la cultura organizacional, el clima organizacional constituye el medio interno de una organización y su atmósfera psicológica particular. El clima organizacional está íntimamente ligado a la moral y a la satisfacción de las necesidades humanas de sus miembros. El clima puede ser saludable o malsano, cálido o frío, negativo o positivo, satisfactorio o insatisfactorio, dependiendo de cómo se sienten los participantes con respecto a la organización. El clima está constituido por aquellas características que distinguen la organización de otras e influyen en el comportamiento de las personas en la organización.
Para esto debemos estar preparados con la finalidad de combatir de la mejor manera cualquier situación que se presente en la organización con respecto al clima organizacional.
Complejidad de los casos de clima organizacional
Ciertas pruebas o experiencias a las que se ha sometido una organización para conocer las capacidades anímicas de una persona han sido muy diversas, sin embargo se ha determinado una gran relación entre los procesos o normas establecidas en la mente de los empleados, su comportamiento, las condiciones de la consciencia y del alma del individuo, esto sin dejar a un lado la afectividad entre la relación patrono-trabajador.
Este tema requiere gran inversión del tiempo para determinar en forma general el resultado más idóneo para disminuir o mantener un clima organizacional “armónico”.
Cuando hablamos de armonía nos referimos al objetivo que desearíamos en un nivel organizacional, pero debemos saber que este es un tema muy variable e inestable, por lo cual como lideres comunicativos tendremos bajo la manga una infinidad de cartas que nos permitan lidiar con cualquiera de las situaciones que se lleguen a presentar.
Uso de técnicas
Existen una infinidad de técnicas que permiten la resolución de conflictos en el clima organizacional, es importante conocer en cuales esta la mejor opción para ser aplicada y obtener la mayor capacidad de aserción entre las personas involucradas, pero mi recomendación y sugerencia está en la aplicación de la técnica universal para identificar los problemas existentes. ¿Sabes cuál es? “La técnica de la observación”.
Recomiendo ésta técnica, pues nuestro deber esta primordialmente en identificar los problemas que de alguna u otra forma contribuye a la inestabilidad del clima organizacional. No quiero decir con esto que no se utilicen otras, solo quiero dejar claro que una de las mejores técnicas para diagnosticar e identificar, es utilizar el don de la observación.
Identificación de problemas
En el inmenso mar del día a día, a veces es poco susceptible lograr identificar los problemas que influyen en el tema del clima organizacional, sin embargo con paciencia y sin desestimar cualquier hecho se puede lograr, solo hay que ubicarse en levantar la información de la forma más veraz que se pueda y para ello existen una serie de herramientas físicas o tecnológicas que nos permiten capturar aquellos instantes no perceptibles para la alta gerencia, y que para nosotros como agentes de cambio nos ayudaran a dar ese toque de confianza, objetividad, precisión, credibilidad a la hora de utilizar dicha información recabada.
Lluvia de propuestas
Cuando llegamos a esta fase, quiere decir que poseemos elementos de convicción que nos permitan fundamentar cualquier solución a los problemas detectados anteriormente; aquí debemos destacar nuestra mayor creatividad pues debemos vender nuestras más variadas soluciones a la alta gerencia, para que sea aprobada, tomando en cuenta que debemos ser constantes, pues en ciertas circunstancias tendremos una gran lucha contra decisiones mediocres donde se estimaran los costos y las responsabilidades que en la mayoría de los casos no querrán asumir, a pesar de demostrar un clima organizacional latente a traer como consecuencia el detrimento de la empresa.
Estrategias
Un plan estratégico es la guía para recorrer con éxito la visión de la empresa, es el mapa del tesoro que orienta a la acción acertada, y que se logra cuando tomamos en cuenta el sentimiento de aquellas personas que integran la organización. Las comunicaciones internas deben ser una práctica constante, unificadora, y que permita la continúa actualización de los planes estratégicos que diseña la empresa. Un ambiente interno, bien comunicado, permite potenciar planes de capacitación y evaluar el pensamiento de las personas que integran la organización: sus comentarios, reclamos, conflictos y nivel de identificación y compromiso. Lo ideal es crear en ecuación variable las estrategias para cada objetivo.
Control de acciones y medidas de resultados
Posterior a tener nuestro mapa del tesoro (identificación de problemas, estrategias y decisiones tomadas) debemos establecer principalmente y de forma documentada como se encuentra actualmente la organización como consecuencia del clima organizacional, llevándolo a controles estadísticos que nos ayuden a establecer una línea ascendente o descendente en relación a la productividad de la medidas tomadas en Pro de la organización. Esta acción nos mostrará que tan efectivas han sido las estrategias implementadas, en caso de presentarse en forma negativa se deberán reconsiderar para llegar a la que mejor se adapte y nos ofrezca el mejor resultado.
Gary Guerra
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